Monesterio. Cuna del Ibérico
La situación estratégica de la localidad, con una altitud de 750 metros y temperaturas suaves en verano y frío seco en invierno propiciaban que en esta pequeña industria artesanal de unos 1.000 metros cuadrados se secaran y curaran los más exquisitos jamones y embutidos de la península de forma completamente natural. El ecosistema de este municipio con sus más de 16.000 hectáreas de encinas y alcornoques, era ideal para el engorde del cerdo ibérico, a base de bellotas y hierbas.
Evolución. Sin Perder la Esencia
Años de dedicación, trabajo intenso, promocionando y dando a conocer los productos más exquisitos que en esta pequeña industria se producían, hicieron que día tras día nuestra marca fuera cada vez más conocida, recibiendo una gran aceptación por la clientela más exigente.
A principios de los años 90, nuestra empresa sufre un incremento importante de la demanda de nuestros productos, y es entonces, en el año 1995 cuando los tres empresarios acuerdan construir una nueva industria, en la misma población, pero en un lugar más estratégico y de mayor capacidad, habilitado para cumplir con todas las condiciones sanitarias de producción y comercialización de productos cárnicos y carnes frescas que la normativa comunitaria exige. Se trataba de una edificación de dos plantas con 1800 metros cuadrados construidos, donde se realizarían los procesos del despiece del cerdo, elaboración de embutidos, salazones cárnicas, curación de jamones y paletas y la comercialización de todos estos productos, satisfaciendo así el aumento de la calidad y la presentación de los mismos.
Tan solo cinco años después, Victoriano Contreras Barragán, Hnos., era un referente a nivel nacional en la fabricación de productos del cerdo ibérico, lo que provocó, por si no fuera suficiente, que la industria volviera a crecer, ampliando sus instalaciones en otros 1900 metros cuadrados, consiguiendo así mejorar su capacidad y su operatividad.
Nuestro Compromiso Hoy. Tradición, innovación y sostenibilidad
Actualmente contamos con más de 5000 metros cuadrados de instalaciones, donde fabricamos y distribuimos todos nuestros productos.
Tenemos las mejores tecnologías, cumplimos con la más estricta legislación alimentaria, pero nunca sin perder nuestro carácter artesano y natural, por ello, todos nuestros procesos, van de la mano de nuestros maestros charcuteros, atesorando los secretos de una tradición heredada a lo largo de 3 generaciones que han compartido una única pasión : elaborar el Mejor Jamón del Mundo.
Producimos de forma responsable y sostenible; reduciendo al máximo el impacto medioambiental y utilizando materia prima principalmente de nuestra población y nuestras propias explotaciones ganaderas.
Somos innovadores, siempre estamos explorando la producción de nuevos productos o mejorando la forma de fabricación de los que ya producimos y vendemos.
Somos GENERADORES DE EXPERIENCIAS DE CONSUMO porque en cada venta siempre está implicada una sensibilidad, por parte del comprador, de consumir un producto con historia cercana.